Este fue un cuento mío para la clase de Arqueología comparada en 2007-1..

Mi atemporalidad ha dejado que me sienta de maravilla, parece que no pasaran los años…aunque si he tenido que adaptarme a algunas formas distintas de vida, la reproducción de mi imagen sobre la faz de la tierra es ineludible y eso me tiene muy contento, con mis casi 3600 años de vida puedo decir que he sido una de las mejores creaciones del hombre y que tanto los hombres como las mujeres han sabido conservar mi esencia a través de los tiempos.
Me alegra mucho ver como en cada ciudad, en cada barrio, existe una edificación muy grande en mi honor, aunque ciertamente prefiero visitar constantemente el Vaticano, ese lugar que los hombres han denominado como mi casa, es realmente celestial incluso para mí. Yo como una buena deidad católica, puede ver el registro inalterado de mi mundo mítico puedo ver las imágenes de los rituales y los retratos de mi hijo Jesús que recuerdan su paso por la tierra; en este lugar la magnanimidad del arte y la mitología occidental, y digo occidental porque en el mundo en que vivimos, todos somos capitalistas y democráticos.
Incluso puedo decir que mi permanencia en el imaginario occidental, ha sobre pasado todas las barreras, ya sea las medioambientales como los temblores, o los huracanes o sociales como la aparición de otras deidades posmodernas que se jactan de aceptar a todo el mundo dentro de su concepción cosmológica e incluso he participado en guerras santas, y he prestado mi nombre para acreditar conflictos armados con oriente que realmente sólo contienen connotaciones económicas y políticas, así los humanos y yo hemos sorteado muchas adversidades… y ellos han hecho de mi una fura representativa de su realidad.
Mi personalidad no es tan original como parece, a través de la historia he transgredido sobre varias civilizaciones y me han bautizado con distintos nombres a través del tiempo y el espacio, así también mi representación iconográfica ha cambiado, por ejemplo en la edad media me imaginaban como un ser omnipotente que se inmiscuía en cualquier actividad humana con gran ira y autoridad, la situación social del momento necesitaba esa imagen de mí porque el hombre siempre ha querido gobernar y dominar el mundo y pues yo represento eso…
Ahora que estoy más viejito, me imaginan como un abuelito muy condescendiente, he dejado que miles de pueblos se adhieran a mis creencias, pues con todo esto de la globalización me he tenido que adaptar y cambiar mi discurso excluyente por uno más misericordioso con todos los pueblos, y es que realmente mi religión ha perdido adeptos y ahora estamos aumentando en número de santos y de milagros para atraer más gente, como el mercado capitalista, cuando entras en un mercado tan competitivo tienes que aumentar tus productos para poder seguir en el medio
Por último quería contarles que aunque pierdo adeptos, mis fieles seguidores los colombianos no me dejan solo, y es uno de los países que más aporta económicamente para mejorar mi imagen ante el mundo, aunque no he tenido tiempo de ir a visitarlos, me imagino que estarán muy bien. Yo estoy de gira promocional por oriente medio con mis amigos estadounidenses.

Pilas es un cuento..

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